¡Hola a todos otro día más! Hoy vengo con una entrada de las que más me gusta, de esas que muestran y dejan por escrito la cantidad de sentimientos y emociones que pude sentir en una noche: ¡Mi crónica de conciertos! 

Esta vez he dejado pasar unas semanitas para relajarme porque cuando voy a un concierto de un grupo que me gusta de verdad me paso los días siguientes pensando solamente en ellos, en el día del concierto y pasando por sus redes sociales para ver cómo ha seguido sus vidas tras ello, porque la mía está plenamente feliz y quiero ver si ellos están igual. Por eso, tres semanas después, vengo a escribir sobre el concierto que AliA ofreció el pasado 22 de enero en Barcelona.

Debo admitir que aún sigo en una nube pese a que ya han pasado bastantes días desde el concierto, pero ya no sólo por el concierto en sí sino porque en conjunto se produjeron tantas cosas que siento que aún no termino de tener los pies en tierra y sigo soñando. Es complicado de explicar, pero me veo de nuevo en la situación de dar las gracias a unas personas completamente desconocidas por haberme ayudado, por haberme hecho disfrutar y por haber conocido a personas geniales. Es la magia de la música y creo que por eso siempre me dedico a ella con tanta ilusión y pasión, porque más allá de ella está esa magia que te llena por completo.

No obstante, dejándome de historias filosóficas que no vienen al cuento, paso a comentar todo lo relacionado con el concierto pues creo que todos los caminos que hice a pie de un lado para otro, cuándo llegué, cómo era mi habitación de hotel, qué comí ese día -un sándwich- no son de mucha importancia, así que vamos a lo que importa, a la chicha del asunto. 

AliA actuó en la Sala Bóveda en Barcelona, por lo que se convierten en el segundo grupo que disfruto en la Ciudad Condal -SCANDAL, las primeras-, por lo que ni lo dudé en cuanto salió el anunico para comprarme las entradas, las VIP, por supuesto. Y allí que fui en un nuevo viaje exprés para disfrutar de este grupo que desde que lo conocí me han acompañado muchísimo con esa música que a mí, en lo personal, me llena.

Las puertas para la sala se abrirían a las 20 horas, por lo que yo fui una hora antes y al principio -no puedo evitar no ser triste- me deprimí mucho porque sólo éramos ocho personas. Sí, es cierto que era una hora antes, pero algo dentro de mí tenía mucho pesar por pensar que íbamos a ser cuatro gatos, pues no puedo negar que saber que los chicos vendrían a España de concierto, con sólo dos mini-álbumes lanzados a la venta, me sorprendió de sobremanera; aún así según fue pasando la hora se fue haciendo la cola más larga y eso, de verdad, me emocionó muchísimo. Además, a medida que se iba acercando la hora de apertura de puertas, el cámara oficial de esta parte europea del tour grabó la fila varias veces e incluso entrevistó a dos chicas del grupo que formamos allí, aunque me aparté de este momento debido a mi triste inglés.
Fue en la cola donde se sucedió una de las magias de la noche, pues tuve el maravilloso placer de conocer y estar con personas maravillosas y que hicieron que la noche fuera aún más inolvidable. Empiezo comentando que tuve honor de conocer al padre del guitarrista de Born In Exile, los teloneros de AliA y cuyos, si os gusta el metal, os recomiendo disfrutar porque de verdad que en escena son una pasada y un gusto disfrutarles. Por otra parte, después se unieron dos chicas que me encantaron y con quien tuve el placer de hablar y pasar el concierto al completo, haciendo una especie de piña a la que después se nos unieron varias chicas más, todas maravillosas y con las que era un gustazo compartir suspiros de amor y emoción por nuestros chicos y concierto en general. Iba sola a ver a AliA y al final estuve disfrutando de una compañía de diez. Gracias si alguna vez leéis esto. 





El concierto


Cuando dieron las ocho empezamos a caminar hacia la entrada y gracias que una de las chicas preguntó por el pase VIP, pues teníamos que acercarnos a la taquilla para que nos dieran una pulsera verde, cuya nos permitía quedarnos en la sala tras el concierto para poder disfrutar del Meet & Greet, una mochila de tela de muy buena calidad y una postal firmada para cada uno de los integrantes. Con todo ello, por fin pudimos entrar a la entrada de sala donde aprovechamos para dejar las cosas en el guardarropa y ya directas a la sala del concierto. 

No nos tocó esperar mucho, pues sobre las 20:30 horas dio comienzo el concierto de Born In Exile, el cual duró una hora y debo admitir que valió muchísimo la pena. La vocalista tiene una voz que es una pasada e interpreta de una manera que podía llegar a ponerte la piel de gallina además, tenía un sentir por la música que verla moverse a su compás era hasta hipnótico. De verdad, en términos generales fue una maravilla el disfrutarles y el conocerles, por lo que aprovecho para haceros de nuevo la recomendación de si alguna vez tenéis la oportunidad de disfrutarles, lo hagáis. Y para finalizar, un gustazo la foto grupal con ellos; salgo de refilón en ella.

La hora se me pasó en un suspiro y a las nueve y media salió AliA casi al completo. Todos se colocaron en su sitio menos AYAME, que fue la última en salir. Para amenizar la última aparición nos deleitaron con una intro lumínica e instrumental que cumplieron a la perfección hasta que por fin estuvieron todos sobre el escenario. Empezaba el concierto de forma oficial. 

De principio a fin el concierto fue una completa maravilla. No se bajó el ritmo en ningún momento, sino más bien al contrario donde los chicos lo dieron todo y nosotros, como público, creo que supimos responder a la perfección. Todos y cada uno de los integrantes fueron una completa pasada sobre el escenario, ofreciendo momentos más que inolvidables y que a mí sólo me hacía pensar en lo agradecida que estaba por poder vivir esa noche. 

Sobre los miembros, cada uno llevó a cabo su función de la mejor manera y consiguieron que AliA en conjunto ofreciera un espectáculo inolvidable, o al menos para mí. TKT fue pura locura y muy divertido, sobre todo cuando al final salió con su camisa del Barça; RINA fue pura adorabilidad y es una chica maravillosa que sabe hacerse con todo el mundo con su sonrisa tímida; SEIYA fue puro amor que a mí se me quedó un poco escondido, pero que cuando aparecía se hacía con el escenario; EREN fue el galán del grupo, lo tenía delante de mí y era un gustazo verle aguantarse la risa en ciertos momentos, además de tener ciertos puntos con el público como dejarnos tocar la guitarra -dios quiera que sobreviviese toda aquella emoción- unos segundos; BOB fue pura gracia, pues verle hablar en catalán y un poco en castellano fue uno de los mejores momentos que viví. Se nota que le gusta la cultura y sentado en su batería logró hacerse con todos nosotros; AYAME fue la energía que logró hacernos disfrutar y emocionarnos mientras se fusionaba con el resto de integrantes. Verles interactuar entre ellos fue todo un placer que -al menos a mí- demuestra la pasión que estos chicos tienen, por lo que espero que esto haya sido el verdadero inicio de una carrera que está hecha para brillar.

El concierto se me pasó en un suspiro y sintiendo que estaba en una nube, aunque debo admitir que estaba tan cerca del escenario que me pasé toda la noche pegada al altavoz izquierdo del escenario y eso me pasó factura, ya que estuve el resto de noche y día siguiente con una sordera importante en mi oído derecho, además de la conocida afonía por gritar y darlo todo durante aquella noche. Son consecuencias que pago con gusto, no lo voy a negar. 

El escenario de la sala no era grande, pero aún así los chicos supieron llenar cada milímetro del mismo gracias a la energía y buenas vibraciones que ya he comentado, haciéndonos disfrutar incluso de canciones que vendrán incluídas en su próximo single. Eso sí, quiero destacar dos de los momentos que se llevaron una ovación más que impactante por lo que supuso, destacando que AYAME hizo un trabajo vocal maravilloso y estuvo genial en todo momento, incluyendo un momento que nos puso la piel de gallina a muchos de los que estábamos allí, pues nos deleitó con un a capela que de verdad que fue una completa gozada disfrutar cómo con su voz y sentimiento hizo vibrar la sala mientras todos la observábamos boquiabiertos y en silencio. Fue uno de los momentos que más se comentaron una vez terminó el concierto, pero es que de verdad que AYAME se quedó con todos nosotros, por lo que se mereció la ovación que le vino después. Además, AYAME también llamó a uno del público, a quien saludó en medio de una de las canciones y sinceramente, ¡qué suerte tuvo! Fue un momento muy bonito y digno de disfrutar.
Por otra parte, BOB se marcó un solo con la batería que también se llevó una ovación digna del recuerdo, pues son de esas cosas que a mí me hacen exclamar y disfrutar de la forma más pura. Me fascina esa habilidad que tiene y esa forma de mostrar como con su instrumento son uno. Fue de menos a más y al final terminó por todo lo alto. Una completa pasada. 


Como era de esperar, cuando el concierto iba a finalizar los chicos se despidieron y nosotros en un momento nos quedamos en silencio. Sabíamos que tocaba el bis, pero nos quedamos en silencio hasta que una de las chicas del grupo propuso gritar AliA sin parar, arrancando tras un minuto un bis que daba punto final a una noche maravillosa y en donde los integrantes se pudieron lucir con pequeñas frases que nos hicieron enamorarnos más de ellos. Con el toque final de batería y el salto en conjunto en concierto de AliA en Barcelona sí que había terminado. Algunos de sus integrantes se acercaron a darnos la mano a modo de saludo, por no obviar la reverencia con la que nos deleitaron al final. Fue una completa pasada de concierto.

En mi caso, no era el final de la noche gracias a la entrada VIP, donde mientras esperábamos nos juntamos diferentes fans para hablar y poner en común nuestros puntos de vista y cómo nos había parecido el concierto en general. Una vez estuvo todo listo, integrantes del staff nos pidieron que hiciéramos una fila india y una vez listos, entraron en escena los chicos. Fue una sensación extraña, pues en mi caso había una mezcla de emociones al estar súper feliz de verles, pero también con mucha vergüenza de que iba a tener contacto con ellos. Eran muchas cosas y muchas sensaciones.
Uno de los requisitos para el Meet & Greet era comprar el álbum o la entrada VIP, claro yo soy pura alma ansia y ya tenía los dos álbumes desde el día de su lanzamiento, por lo que me los llevé para ver si sonaba la campana y me los firmaban. Y lo hicieron. Claro, yo estaba súper abrumada porque era la única que estuvo esperando a que le firmaran los dos álbumes, danzando sin moverme de mi sitio mientras estaban allí haciendo su trabajo. Ahora, fue maravilloso darles la mano a cada uno de ellos y deletrearle mi nombre a SEIYA, además de ponerme entre AYAME y RINA para la foto. Al final, estaba tan emocionada que se me olvidó recoger los plásticos de los CDs, teniendo que venir la chica del staff a devolvérmelos. Soy un desastre.
Por cierto, gracias a Jessi por hacerme la foto con su móvil. De verdad, las personas que conocí allí son inolvidables y fue un completo gusto estar disfrutando de un evento así con ellas.

Eso sí, si creéis que la cosa terminaba ahí os equivocáis. Porque para las primeras del grupo que tuvimos el placer de conocer al padre del guitarra de Born In Exile -como ya había comentado-, el Meet & Greet continuaba ya que nos juntamos con el grupo y charlamos de todo en general, haciéndonos fotos con la vocalista y con el grupo al completo, lo que llevó a que uno de la directiva -supongo que esa era su función- nos llamase la atención, ya que había que hacerse la foto y salir; pero ahí estábamos nosotras, saltándonos las normas. El caso es que al final nos echaron, siendo un completo placer hablar y tratar con el grupo en general y nosotras, eso sí, olvidando la vergüenza que tenía inicialmente, nos despedíamos del grupo con gritos de 'BYE, BYE!!'. Recibimos respuesta y eso me emocionó. Sé que ellos no se acordarán, pero yo lo tengo grabado en mi mente y es algo que nunca olvidaré. Fue maravilloso. 

Una vez salimos de la sala del concierto y recogimos nuestras cosas, tuvimos las últimas conversaciones grupales. Eran casi once y media pasadas y ya tocaba despedirse. Fue un placer todo y sin duda se ha convertido en uno de los conciertos más inolvidables. El primero de este 2020 y uno de los mejores que he vivido. De verdad que espero que los chicos vuelvan a España y vuelvan a deleitarnos con otro concierto a la altura, pues sin mucho consiguieron hacerse con la noche, el lugar y la gente. Gracias, AliA, por una noche maravillosa, enérgica e inolvidable.


Han pasado tres semanas desde el concierto y yo aún sigo recordándolo como si fuera ayer y de verdad que sólo quiero que llegue pronto el día para volver a disfrutarles de nuevo. Hicieron que todas las penas que llevaba arrastrando se me olvidasen durante unas horas y que después, el recuerdo de esa noche fuera más fuerte que las propias y me permitiese disfrutar y tener un sabor completamente maravilloso dentro de mi ser. 

Esto es la música y esta entrada es una simple muestra del agradecimiento de una persona que disfrutó de AliA y de su concierto de la mejor manera posible, estándoles completamente agradecida por todo. ¡Gracias, AliA, volved pronto! 


 

Información


Las imágenes de la entrada las he sacado del facebook oficial de Born In Exile, aquí, y del twitter oficial de AliA, aquí.

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